Ir al contenido principal

Fin.

 No, no me refiero al fin. Pero si a un fin.

Esta vez no compartiré esta entrada en fb o en Twitter. Si la lees es por que te caigo bien y si no me conoces entonces lo lees porque encontraste esto y te dió curiosidad. Cuál sea de eso, quizá te saques de onda pero, ahora soy yo la que necesita contestarme lo que me pasa. Si te identificas, que cagado, y si, nunca en este blog escribía con palabrotas pero, hoy hago una pausa.

Ok. 

¿Nunca les ha pasado que les pasa algo que habían esperado por mucho tiempo, se desvanece cuando sucede?


Y sin embargo, ¿NO LES PASA QUE CUANDO SUCEDE, LA CIRCUNSTANCIA HACE QUE TODO ESTÉ RARO Y NO TERMINE MEMORABLEMENTE?

Ya ni siquiera se como describir mi padecer. ¿Frustrada?  ¿Decepcionada de mi!? Quizá consideraría lo último, pero, no. Esta vez no. Decepcionada de la circunstancia. Vaya, creo que ya me conteste, UNA DE TANTAS MADRES.

Llevo 4 horas tratando de terminar pero no por falta de lo que quiero escribir, sino que ES UN MONTÓN. 

Prosigo.

Si me lees, es para ti: tengo muchos miedos, pero si me los preguntas tú, no te miento, desaparecen. Me da miedo que tú tengas miedo. Me da miedo el rechazo? No. Me da miedo lo solitario en un lugar? Tampoco. Me dan miedo las arañas? Si, un chingo. Me dan miedo las ratas? No. 

 Me da miedo no ser. Pero soy cuando estás tú.

Y ya. Hay cosas que van y cosas que vienen. Hay personas que van y personas que vienen. El pedo de la personas es que no somos cosas. Sentimos. Ya crecí, si. En el artículo anterior estaba plenamente feliz. Ahora estoy confundida pero conmigo. No por lo que siento. Sino por lo qué pasa.

Es chistoso. Me caga esperar. Me recuerda a la secundaria cuando esperaba amigos en el parque y llegaba antes, al no tener celular entraba a un Oxxo a comprar chicles para ver la hora en el ticket. Y me cagaba eso. Detestaba que tuviera que ser mi cumpleaños para que alguien me diera un abrazo fuerte. Detesto las filas del cajero. Detesto aún más los que se tardan más de 3 min en él (con excepción de los mayores). Soy impaciente, y aunque tolero y me controlo, me sigue cagando esperar.

Pero a ti te esperaría incluso el día que me entierren porque deje de respirar. Si se puede, más. 

En fin. Iba a escribir más, pero me corresponde a mi hacer no hacer nada al respecto. Que me lleve el tiempo, o la chingada. Da igual. 

No doy consejos, pero esto es algo que quiero decirles:

 No esperen a querer recibir amor o darlo de la persona que idealizan o esperan que sea el o la indicada para ustedes y no de la que en el fondo realmente quieren.

No subestimen. 

Ahora, creo que no estoy confundida. Creo que ya estoy creciendo y es por ello que ya no tengo esa incertidumbre de antes. Sino que cada vez es más complicado aceptar la realidad. Y con ello, la destrucción de la expectativa.

¿Saben que es lo único que quiero? 

No pensar en nada. 


Ahora, basta. 

Me estoy abriendo, si me lees y tienes o quieres decirme algo, ponlo en un comentario. Si quieres decirme algo personal envíame un correo, en el banner está. 

https://youtu.be/PhqWew4TWek

Ese url es mi película favorita. Esta completa y en español latino (aunque me gusta con subtítulos). No está en Prime Video. Ni Netflix ni otra plataforma de paga. A veces lo más querido está en lo más sencillo. Y hasta gratis.

Wicker Park. Esa película soy yo.

Y tengo más favoritas, pero esa, siempre me sentiré en esa película.

Estoy sacada de onda. Pero ahora más que nunca estoy segura de lo qué pasa a mi alrededor. Y no, no me contradigo con las palabras con la que inicie. 

Tenias razón, no encajo aquí. No pertenezco aquí. Siempre lo sentí. Pero créeme que eso no ha importado cuando se que puedo ser quien soy con quien es conmigo. 

No se exactamente que siento. Pero si escribo esto es porque amor no. Me preocupa un poco, pero en el fondo me emociona saber que incluso la más aferrada al amor no lo siente por un instante. 

Quiero que recuerdes algo: más allá de los pocos momentos, voy a estar. No conoces mis virtudes, pero se que te servirían para sentirte mejor, cuando lo necesites.

Van a seguir pasando cosas. Van a seguir pasándome cosas, porque de eso se trata la perra vida. De convivir con gente desagradable, de conocer personas, de decepcionarte de ellas, de amarlas. Y seguiré creciendo.

Seguiré. Ustedes seguirán. Y tú seguirás creciendo.

No se exactamente cual es el _fin_ que siento. Incluso me siento insatisfecha con lo que escribí, pero ya no aguantaba más. 

En el fondo quiero que nadie lea esto. Pero más en el fondo, quiero gritarlo.

Fin.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La mudanza.

 Los perros mudan de cabello, los responsables suelen estresarse al ver a la criatura dejar bolas de pelos por todos lados. Sin embargo saben que es necesario; terminas la secundaria y sabes que las etapas académicas ya no se rigen por bimestres sino por semestres, dejaste de tener la vista perfecta y ahora usar lentes con anti reflejante y mica azul. Se nos ha enseñado que las mudanzas tienen que ver con perros o con empacar en cajas vasos envueltos en periódico porque te cambias de vivienda. En realidad va más allá de eso. Según el primer significado del buscador en Google, mudar significa «Dar o tomar otro ser u otra naturaleza, otro estado, lugar, forma, etc.» Hace ya un rato, cuando padecía de pérdidas de memoria antes de exámenes y contemplaba mi vida en las tardes de mayo desde el balcón del departamento 301, se sabía que padecía de una nostalgia severa, que más que padecimiento parecía enfermedad. Con el paso del tiempo, muchas veces escuché como se veneraba la nostalgia, p...

Un gol en el min. 95 sabe mejor que el del 90.

Un día falté a la escuela. Tenía 12 años más o menos, no sé si se había hecho tarde o tenía consulta médica. Para aquel entonces, me la pasaba comiendo tostadas con frijoles refritos en lo que terminaban de cocinar, para después adelantar tareas pendientes escolares, y al final irme a la computadora de escritorio. Un día descubrí “blogspot”. Iba a adentrarme sobre cómo hice la primer entrada, y demás, pero no. Solo sé que ese día encontré una herramienta para escribir todo porque las libretas no me daban chance de escribir tanto. O más bien, un lugar en donde se me terminaran las páginas y comprara otra. Victoria Quiere Libertad ha cumplido 10 años. No contaré la historia detallada de cómo y cuándo fue creada, o el por qué era diferente a lo que después se convirtió. Al final siempre tuvo como propósito escribir y dejar en claro que no esperaba que alguien me leyera. Solo yo. Y si alguien lo había aparte de mi, entonces podría ayudar a alguien a no sentirse solo, al menos, por un rato....

Victoria tiene libertad.

 Siento que escribo hoy a razón de soñar con el gobernador del estado, estuvo muy rancio el sueño, así como esta introducción.  Mi color favorito es el amarillo, es cierto, pero no siempre lo fue. Por allá del 2018 yo adoraba con creces el verde. En el 2006 el rosa. En el 2013, el turquesa. A veces no tengo vivos los recuerdos de mí en aquel entonces pero si de los que más me marcaron: cabello suelto con un pasador, calcetas de diferente par, dientes sin brackets, libros de historias distopicas y ferias de libro en el parque que ya nunca se volvieron a repetir.  Llegó el día que yo siempre estuve segura llegaría, no sabía cómo ni cuándo, pero tenía día apartado en el calendario. Y un día cualquiera, como el rey Arturo sacando la espada de la piedra: ese día llegó. Es como cuando ves a alguien que conociste de niño y de repente ya tiene hijos—no es que te importe emocionalmente, pero te deja con una sensación extraña. Me gustaría decirle a la Vic de los pasadores vestida d...