Probablemente estés en este momento sentado, o no se. Comúnmente pienso que las personas que me leen lo hacen sentados, aunque un dia alguien me sorprendió diciéndome que leia mientras hacia spinnin. Algo asi como la economía del llanto de cuando lloras mientras te bañas.
Bien, ya llevaba rato queriendo desglosar una idea que hace mucho crecia en mi hasta el punto de traerme aqui y expresarlo. Vengo corta de palabras, como cuando tus jefes te daban un presupuesto para irte a tomar el café en primero de secundaria.
No hace mucho, como menciono en una entrada anterior, he visto pasar a mi corta edad, muchos hechos que de alguna manera no tienen nada que ver con la edad. Nadie dijo que era obligatorio enamorarte a los 24, que debias llorar a partir de los 4, a enojarte a los 10. y si si, ¿quién y por qué? La mayoría de las veces pongo el titulo al final porque nunca tengo una intención meramente especifica de desarrollar mis sentimientos a base de unas cuentas palabras al comienzo. Pero esta vez, el titulo es que me me trajo y obligo a mis sentidos a sentarme media encorvada comiendo choco krispis en mi cama.
El amor como prueba y error.
Siempre hablo de amor y probablemente crean que siempre será de los mismos que escribiré. En realidad no. Desde el 16 de agosto estoy escribiendo esto pero no sabía cómo plantear mi sentir. Demos gracias a las circunstancias de la vida que me agarran en curva para sentir golpes sentimentales mortales y que me permiten sacar lo que siento.
¿Recuerdan que entradas anteriores publiqué sobre mi película favorita? ¿Wicker park?
Bien, pues si no la has visto, probablemente no le entiendas a lo que pondré, probablemente si porque describiré ciertas partes de la película, si no quieres que la spoilee subi el link de a grapa para que la veas. Si ya la viste:
En algún momento de mi vida fui Alex, en mi adolescencia, interesándome por alguien que claramente no estaba interesado en mi. Forzando indirectamente que se diera algo cuando bien se veía que no. Terminada por mis ilusiones y mi idealización. Dejando de ser yo por buscar el personaje que encajara con ese personaje. ¿Lo bueno? Eso fue hace años y tenía que pasar. Las cosas tienen que pasar para que las sientas y pienses si quieres que se repitan. Fui Alex y no me gustó, pero pude entenderla. No tenía la culpa, era como un auto sin frenos que no sabia como parar aquel cariño desmesurado y sano, buscando que sanara a quien lo tocara y siendo completamente genuino para quien queria que fuera. Era la primera vez que sentia esa clase de amor. No la culpo entonces del todo. Su unico error fue el de no detenerse y estamparse con la inconstancia, falsedad y deslesaltad que le tenian tendida. La pobre de Alex solo queria ser querida, queria ser con alguien mas, queria dar y de hecho no esperaba recibir. Pero se le olvido que amada y querida ya era, y que a fuerza ni los zapatos. En mi papel de Alex maduré, y me gustó. Porque asi te enseñas que lo malo tiene su final. Que el mundo no es rosa y no puedes ser todo el tiempo feliz. Pero que no es tarde para parar y decidir ser tu.
Tiempo después, mucho después, por primera vez empecé a sentirme Lisa. El ser recíproco del protagonista, por ende, la protagonista. La primera vez que vi la pelicula, Lisa fue la razón por la cual decidí hacerla mi favorita. Era natural, era leal, entregada. Y sin buscar nada, encontro al tipo que posterirmente amaria. Despreocupadamente, sin forzarlo. Siendo reciproco. Y que a pesar de las circunstancias, nunca se pudieron alejar. Probablemente suene patético y cursi, imbecil quiza, pero ya basta eso de hacer de menos mi interpretación, es lo que me queda y es lo que soy, de alguna manera. Continuando, por primera vez, me sentia Lisa, del otro lado del mostrador, sin buscar nada, pasandome de todo. Siendo consciente de mi madurez, de mi sentir, con la determinación que al ser Alex me dejó y el amor del bueno que siempre guarde. Porque si, porque sabia y se que el amor esta presente siempre, pero la manera en la que me hiciera sentir yo, algun dia tendria que pasar. Estaba en un punto de mi vida donde estaba abierta a la vida plenamente y en la que la felicidad llego.
Sin embargo, el personaje que nunca paso por mi mente ser, fue Rebecca. Exactamente, la tipa que no paso en gran parte de la pelicula, aquella que cuando Lisa se fue y su novio se quedo sin ella, busco estar con alguien que se asimilara, que le pareciera formidable, que fuera bondadosa y básicamente, lo que una persona busca para una buena relación como persona, aunque sin amor. Jajajajajajaja recuerdo que la primera vez que vi la película sentí una pena tremenda por Rebecca, me decia "pobre chica, resulto ser un daño colateral". Ella quería totalmente al tipo, y el tipo en su alma solo estaba Lisa. Pero nunca se lo dijo. Hasta el final.
Pues bien, hoy soy Rebecca. No digo que me paso lo mismo, aqui no hay aeropuerto como para que me lo digan ahí jajajajajaja. Y bueno, tampoco se trata de huecos, el protagonista fue un egoísta, que aunque llegue a romantizar, se olvido de Rebecca, no creo que sea el caso, además, tampoco me dijeron algo al final, me dijeron lo que me tenían que decir cuando se sintió. Solo soy Rebecca tratando de entender que hice mal. Soy Rebecca dando aquel cuidado y que un día despertó y que sin saber que iba a pasar, se partió su sentir. Soy Rebecca, escribiendo con las manos llenas de condolencias y escribiendo con la pura cabeza, porque el alma entregue y se la han llevado. Ojo ahí, no esta mal, es algo que di con todo el amor del mundo y no me arrepiento. Dar amor es lo único que me regocija en la decadencia porque es bueno y sea a quién le den el amor que yo di, sabré que no fue en vano quedarme con las manos vacías.
Y es que al final, en el desenlace, McGuigan, el director, nos enseña el resultado de esa cadena: todas las personas abarrotan el aeropuerto, van y vienen, se desvanecen, desaparecen. Y toda la inmensidad de aquello se reduce a un "nosotros". Solo que yo no formo parte de. Soy Rebecca, desvaneciendo y desapareciendo.
Las cosas pasan, un dia comenté que no hacia falta culpar por todo. Que llegué a un punto donde prefería sentir que me movieran, sacudieran y hasta que se llevaran mi alma, con tan de no dejar de sentir. Porque eso me haria completamente un humano. Hay voluntad para aceptar la ausencia. Y donde se dió todo y le llego su limite, no queda nada mas que dar las gracias. Por dejarme ser, por regresarme las ilusiones, los nervios, las ganas de. Cuando te conocí necesitaba aun mas de mi por dar, pero alguien me dijo por ahi que el amor es dar aquello que tienes aunque lo necesites, según yo hace dos años, el amor era dar hasta lo que uno no tenia. Pero hoy me retracto, eso sería una falacia y una irresponsabilidad negligente, pues no se puede dar amor si no hay. Es por eso que ahora estoy más de acuerdo con lo que me dijeron.
Así que ahora llegamos a la recta final.
Hay muchas cosas que no entiendo aún, pero no pretendo entenderlas ya. Sino escuchar y comprender. Agradecer. Las personas con las que nos involucramos importan. Pueden alterar nuestra trayectoria, pueden acercarnos a nosotros mismos o alejarnos. Nunca hay que olvidar eso. Si lees esto, nunca te arrepentirás de la elección que tomaste, te imagino y me gusta la idea de imaginarte tranquilo sin la carga de mis palabras ridículas en las que te digo lo que sentía. Quizá ahora me apena el pensar desde hace cuanto tiempo pasaba y yo no me daba cuenta, me siento una tonta, sonriéndole al celular cuando al otro lado de la pantalla había incomodidad. Al final la única responsable soy yo. Pero así es esto. Y esta bien, lo tomo. Fui feliz. Sin duda feliz fui. y mucho.
Así es el amor, una prueba, y tras fugarse unos instantes en el éxito, llega en número 404.
Gracias por dejarme quedarme y compartir todo lo bueno que no recordaba había en mi, mientras se pudo. Me tienes incondicionalmente de cualquier manera.
El verano eventualmente llega a su fin. Encontrar el amor del otro lado del mostrador un día sin querer, pareció muy bueno para ser verdad.
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