Estoy sin bañarme a las 21:13. A veces me da toc y hoy toco limpiar toda mi casa, al menos hasta donde me dió tiempo sin quebrarme la espalda. Escucho la voz de mi hermana grabando un video que le sale mal. Mi mamá corrigiéndole todos los errores. Y yo aquí, melancólica.
Hacer ejercicio está siendo positivo, aunque a veces me preocupa mi salud. Le doy todo y nada más se la pasa rechazando el hierro. En fin. Me siento como en 2009, a diferencia que ahí tenía 8 años. Con la única preocupación de bañarme antes de las 8 pm y entregar bien la tarea. Ahora se dividen por clasificación como el pagar el espejo lateral retrovisor derecho del auto, ir por el aguacate que cuesta más que las papas en la mañana, limpiar todo porque nadie lo va a limpiar. Y hoy con la interrogante ácida de mi salud.
Siempre me he considerado alguien activa; si bien estos últimos años a raiz de la pandemia empezó mi vida a ser sedentaria pero me encantaba practicar algún deporte, incluso si no era buena en el. Pausa, en pandemia andaba en bici, cierto.
Tengo una inseguridad potente con mi físico, más allá del como se ve es por aquello que no me permite hacer. No puedo donar sangre, no peso lo suficiente para hacerlo, me tengo que limitar a esperar un par de años para dejar crecer mi cabello y donarlo.
Hoy me puse a pensar en esos detalles que me dan TOC, pero ahora en la salud, como si cada detalle que nos hace sentir mal físicamente tuviera un fondo oscuro de alguna enfermedad, y eso no me gusta. Soy joven.
No tengo mucho que decir. Se me han acabado las palabras sabias, los textos claros, la palabra amor cada 4/5 palabras mencionadas. Quiero agua, un abrazo. Quiero llorar por preocupación para tener que ocuparme mañana. No estoy cansada, estoy triste.
Pero escribo porque sé que me gusta releer al día siguiente de tener voluntad para hacer algo al respecto. Comúnmente no hago esto pero a veces pienso que estaría bien si alguien interactúa en la parte de comentarios. ¿Será que soy lo suficientemente reservada para rechazar a mis amigos o no tengo amigos?
Me siento como la Victoria de 2009-2011 que le decían Vicky, que le gustaba tener bermudas sin pensar en sus piernas, y al mismo tiempo la persona más callada e introvertida del mundo. Aislada por ella misma pero no por los demás. Por el gusto de hacerlo y no porque ya no hay de otra. Ojalá Vicky saliera de mi cuerpo. La amo mucho porque es muy inocente y me recuerda la bondad hecha persona. Y por eso quiero que salga de mi cuerpo porque en este momento nadie lo es conmigo (a excepción de mi núcleo fam y Eva)
No lo sé.
Y me gustaría no saber muchas cosas.
Sé que Victoria tiene miedo.
Pero Vicky no.
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