-No importa a donde vayas, ya estás ahí-
Jon Kabat-Zinn, al menos en mi versión.
Cuando iba en la primaria, recuerdo perfectamente que no hubo un día que se me hiciera eternamente rápido y al mismo tiempo, eternamente lento. Sin embargo me remontaré un poco antes de mi primaria. Tengo una hermana 3 años mayor que yo. Cuando yo iba en 3ro de kínder, ella iba en 3ro de primaria. Mientras que mi madre la despertaba 6:45 am, a mi me despertaban a las 8. Sin embargo sólo hacía tiempo porque verdaderamente la alarma de mi mamá era la de un Motorola muy potente que dejaba de largo a los martillazos paranormales que escuchábamos en la madrugada de aquella casa en la Allende Norte, así que me despertaba a la misma hora que ella, que mi hermana y que mi papá, solo para ver cómo se movía el mundo desde mis cobijas: mi hermana boleando sus zapatos, mi papá poniéndose corbata, mamá en bata enfrente del espejo, y yo, la más inútil del condado en mi cama sin ser una persona productiva escuchando el nuevo lanzamiento de Belinda "Ni Freud ni tu mama". Caray, con eso me sentía, completamente inútil. Sentía un retraso mío contra el mundo, todos siendo alguien y yo siendo nada. No culpo a nadie absolutamente de ello, verdaderamente sentía que todos en mi casa eran importantes en la sociedad menos yo que mi único deber era levantarme y dejarme jalar el cabello. Así que, lo que más deseaba era crecer. Era despertarme a las 6:30am y no 6:45 para que me diera tiempo de jugar con mis muñecas. Para demostrar que yo también encajaba en ese mundo matutino y que no solo era una niña, sino una ciudadana responsable a mis, claro, 6 años.
Y así fue.
Llegó el momento, me despertaba temprano, con zapatos lustrados estaba lista por las mañanas jugando sin prisas a las muñecas esperando a mi papá. Por supuesto que todos los días le metía una moneda a mi alcancia de Hello Kitty y me iba a ser la “mejor alumna” de la escuela. Mi obsesión y mi gusto por aprender a leer me llevó lo suficientemente lejos para haber aprendido las líneas sobre la entrega de bandera sin ser soplada por la maestras y por ende a entregarla. Yo honestamente no buscaba eso, me gustaba leer y me conformaba con ello, ese dia yo queria tocar en la banda de guerra, el tambor de ser precisos.
Pero como me dispuse, crecí y de la nada ya estaba en primaria, sin amigos porque nadie venía del mismo kinder que yo, y con la capacidad 0 de hablarles. Pero justamente esa pena me obligó a hablarles, y bueno, el resto es inercia social.
Sin embargo, todo lo que he escrito anteriormente es solo un prefacio, porque a continuación viene el origen de mi punto.
Pasaron los años, y cuando me hice consciente, ya era 2012. Acababa de iniciar 6to de primaria. Mi maestra nos dijo que todos los días por todo el ciclo escolar, debíamos decir que habíamos desayunado, para por consiguiente, bailar zumba. He de decir que mi papá siempre nos hacía desayunos deliciosos pero por tiempo mi hermana y yo no los comiamos a veces, y hoy me siento terrible por ello. Por otro lado, también he sido siempre pésima en mentir. Asi que cuando preguntaba "que desayunaste tu, Vicky?", me daba nervios mentir, y claro, en vez de haberme inventado fácilmente "huevo con jamón y un vaso con leche" dije "lo siento, no desayune más que un té". Me cagó la maestra, claramente, enfrente de mis compañeros. Me sentí tan apenada que yo solo quería que acabara el dia. Y llorar. Al día siguiente, desayuné solo galletas Marias con leche a pesar de que mi papá había hecho algo mucho mejor. Llegué a la escuela y me senté. Y fue ahí donde por primera vez, conjuré unas palabras y descubrí como obtener el viajar en tiempo.
Recuerdo que la maestra aún no llegaba, así que me senté y no dejaba de mover los pies. Y en ese momento miré que la persona de enfrente también movía los pies. El salón olía a limpio, y apenas irradiaba el sol mañanero con frío. Fue ahí cuando me dije "Ya estoy viéndome en la graduación de 6to". Una vez dicho eso, llegó la maestra, procedimos a comenzar la tortura de los desayunos, y, como era de esperarse, otro cague mas para mi...con la diferencia de que llegué a mi casa y sin contar absolutamente ningun dia, ya no era Septiembre de 2012, sino Julio de 2013, terminando 6to, con mi pinche diploma de los promedio altos el cual me valió madre porque YA NO IBA A HABER MÁS HUMILLACIONES POR DESAYUNAR GALLETAS MARÍAS.
De ahí, la frase de mi inicio. Pasaba el tiempo, la secundaria, y otro día de la nada, dije "ya estoy en la misa de graduación" y pum, pase de sufrir mi primer año de secundaria con el burlón y ojete bully llamado Juan a estar sacándome fotos con Leo, Karime, Erick y Jose María en la iglesia a mis 15 años. Cuando entré a la prepa no lo hice. Guardé mis palabras (al menos por lapsos grandes) y dejé que me llevara el tiempo sin ponerle cronómetro. Lo disfruté mucho. Solo lo usaba para terminar clases cortas diciendo "ya vi esta clase acabar."
Ahora veo aquel Agosto de 2016 muy lejos. Y lo "malo" de mi hechizo para viajar en el tiempo, era que sólo va hacia adelante y nunca hacia atrás, tal como las series de tiempo. Suele ser estática cuando obtiene el dia predicho, y dinámica durante el viaje, pero siempre hacia el futuro. Me olvidé por muchos años del presente. Al menos, de vivirlo sin "skip". Pero a pesar de ello, como no pasé skip en mis años de prepa, a pesar de ver muy lejano 2016, lo veo como los años que me convirtieron en su mayor parte en ser quien y no soy.
Amigos, amigas, hoy les vengo a hablar del tiempo, y de nuestro poder sobre el. El tiempo no es largo, no es corto, no es tangible. No somos sus esclavos, es más, el culero ni siquiera ha de saber que existe. El tiempo eres tú escuchando una canción como medida de lo que te vas a tardar en la regadera, eres tu leyendo esto aprox hace 4 min, soy yo escribiendo eso. El tiempo es una magnitud nada más.
Te haces viejo, te salen canas, te vuelves intolerante a la lactosa, tu esposa te engaña, tus hijos crecen, tus abuelos mueren, tus perros también, absolutamente todo es tiempo solamente tangible gracias a quien lo puede malear y sabe lo que es. Nosotros somos ese medio, y si lo conocen de cerca, son su jinete.
El tiempo no es responsable de hacer que se nos olvide cuál era la Sierra madre occidental, tu memoria si. No es responsable ni tiene que serlo de sanar tus heridas, tu voluntad lo es. El tiempo solo es un espejo para que despiertes un dia y lejos de decir como yo alguna vez "ya me veo terminando este dia" prefiere que le digas "hoy quiero ser consciente de saber que tengo el tiempo justo de hacer algo que valga la pena hoy"
No me refiero a esa absurda y vendida idea que para ser extraordinario debas ser reconocido pero es justo eso el mensaje del tiempo: reconocerte en ti mismo lo que no tienes necesidad de demostrar ante los demás.
DESPIERTA.
Esta vida solo la vivimos porque amamos y somos amados, si no, no tendría razón de ser. Sin amor en nuestros actos no somos absolutamente nada. El tiempo en esta vida es una magnitud cuantificable en números, que en un parámetro nos da una fecha de caducidad.
Pero el tiempo es obsoleto cuando somos amados, porque quien es amado es inmortal. Todos somos inmortales amando y siendo amados. La vida no es corta, lo es si usas mi hechizo. Tampoco es larga, la vida no es sinonimo de carcel del sufrimiento. Es. Tal cual.
No uses mi hechizo para esperar a terminar una etapa, hazlo cuando no puedas con tu día quizá. Cambia lo que yo no pude cambiar, ama a quien yo no pude amar, y no le digas al tiempo que pase rápido ni que quieres crecer, el wey no interpreta correctamente y a veces te hace estar dos años adelante sin haber crecido nada, sabes a lo que me refiero.
Haz de tu vida algo que cada dia te sientas orgulloso de ello. Orgulloso de haber tenido tiempo de tomar chocomilk. Aunque parezca una obviedad, el tiempo no se puede almacenar. Simplemente transcurre. Haz tangible el tiempo. Mi hechizo no era un poder. Las acciones que me hicieron llegar a terminar la primaria lo fueron.
Sueña, despierta, di, haz, deshaz.
Mi película favorita, de mi lista de favoritos, lo es por lo que me enseño. "La sociedad de los poetas muertos" menciona que << El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, lo que no significa alocadamente; sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro; y examinándote de la asignatura fundamental: el amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida >> Este es mi diálogo favorito. Por otro lado el más famoso y no por ello menos importante:
<<No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (…). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería, son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos.>>
Somos las cartas de amor en tiempos difíciles. Somos nosotros llegando de un día malo llamándole a quien amamos para escuchar un "te amo". ¿El tiempo de la llamada con un te amo de por medio acaso se compara con el mal rato que pasaste en el día?
El tiempo me hizo ser quien soy, porque yo soy el tiempo.
Puedes viajar en el tiempo. Pero tú eres el tiempo.
No temas al rechazo dentro de tu incertidumbre.
No importa que decidas. No importa donde estés, no importa a donde vayas.
Tú ya estás ahí.
¿Sabes?, al final todo se reduce a esto: dondequiera que vayas, allí estás. Sea lo que sea lo que termines haciendo, es lo que has acabado haciendo. Sea lo que sea en lo que estes pensando ahora mismo, eso es lo que hay en tu mente. Sea lo que sea lo que ha ocurrido, ya ha ocurrido. El quid de la cuestión es ¿cómo vas a manejarlo?. En otras palabras:<<¿Y ahora qué?>>.
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